Sistemas de Evacuación: Estrategias
Segunda entrega de la serie sobre sistemas de evacuación. Presentamos las cuatro estrategias principales —evacuación simultánea, resguardo en el lugar, reubicación y evacuación por fases— y los factores que determinan cuál conviene aplicar en cada edificio.
Escrito por
Lorena Cifuentes
Ingeniera química, máster en ingeniería contra incendios, Departamento de diseño
Coordinación
Edgar Hernando Romero Giraldo
Ingeniero Civil, Gerente General.
En esta segunda entrega de la serie sobre sistemas de evacuación queremos presentar las diferentes estrategias que se pueden emplear y discutir algunos factores que deben tenerse en cuenta al diseñar estos sistemas. Existen diversas estrategias de evacuación, pero el objetivo principal de todas ellas es permitir que las personas puedan salir del edificio de manera segura, ya sea trasladándose a un lugar protegido o resguardándose en un lugar durante la emergencia. Son muchas las variables que afectan la elección de la estrategia; las de mayor influencia son el tamaño del edificio, el uso que se le da, las características de los ocupantes, los sistemas de seguridad y los sistemas contra incendios pasivos y activos, entre otros.
La primera estrategia es la evacuación simultánea de todo el edificio. Es la más conocida y de manera general suele aplicarse a edificios de máximo seis pisos. Para edificios de gran altura, de geometría compleja o de superficie muy grande, debe realizarse un estudio por desempeño con el objetivo de evaluar y optimizar la evacuación. Para que esta estrategia sea efectiva es necesario entrenar a los ocupantes y contar con personal de apoyo para lograr el egreso en el menor tiempo posible: si las personas cuentan con la información correcta y están entrenadas, sabrán cómo actuar, lo que facilita la evacuación.
La segunda estrategia es resguardarse en el lugar, bajo la premisa de que el edificio cuenta con espacios protegidos adecuadamente para que las personas se refugien durante la emergencia.
Usualmente se utiliza en lugares donde los ocupantes tienen movilidad limitada, como casas de retiro u hospitales, aunque también puede usarse en lugares naturalmente compartimentados, como una torre residencial. Su funcionamiento recae en los sistemas de protección activa y, en mayor medida, en la protección pasiva.
La tercera estrategia está ligada a la de resguardarse en el lugar y se conoce como reubicación: el objetivo es trasladar a las personas a un lugar seguro durante la emergencia, ya sea interior o exterior.
Finalmente, la cuarta estrategia es la evacuación por fases, una combinación de reubicación y resguardo. Busca reubicar o evacuar a los ocupantes directamente afectados por el incendio y a los de los pisos adyacentes, mientras el resto de los ocupantes se resguarda en el lugar, optimizando así el uso de las salidas de evacuación. Debe considerarse, sin embargo, que los ocupantes de los pisos no afectados pueden ignorar las notificaciones e intentar salir, o que en algunos casos —como ataques terroristas o terremotos— será necesario evacuar a todas las personas de forma simultánea.
Independientemente de la estrategia diseñada, el sistema debe acomodarse a las necesidades de las personas con discapacidad, lo que implica disponer de salidas de descarga accesibles, elevadores o áreas de refugio. Usualmente los ascensores no se utilizan como medios de evacuación, pero existen sistemas especialmente diseñados para este propósito, con fuente propia de energía, que muchas veces también apoyan a los servicios de bomberos. Al diseñar estos sistemas deben considerarse las necesidades particulares de las personas, incluyendo animales de servicio o el peso de algunas sillas de ruedas; adicionalmente, los códigos prescriptivos requieren señales audibles y visibles para los sistemas de alarmas y notificaciones.
La selección y evaluación de la estrategia de evacuación depende de factores como la actividad desarrollada, la habilidad y respuesta de los ocupantes, las tecnologías usadas, la destreza y confiabilidad del personal de apoyo, el número de ocupantes y su familiaridad con el edificio, entre otros. Idealmente, la estrategia se diseña antes de la construcción del edificio, como elemento clave de la planificación, evitando la improvisación en la fase constructiva que ocurre con alta frecuencia. En las edificaciones, y con especial cuidado en las más complejas, los componentes de evacuación deben estar coordinados e integrados: el sistema de comunicación, alarmas, iluminación, seguridad, protección pasiva y activa, y elevadores deben actuar como un único sistema para lograr desarrollar la estrategia de evacuación. Esta integración puede lograrse de manera sistemática mediante el comisionamiento.
En conclusión, cada edificio es único no solo en su arquitectura, sino también en sus ocupantes y en la actividad que se desarrolla en él, por lo que la estrategia de evacuación requiere un diseño de ingeniería propio. Los diseños de evacuación deben tener en cuenta las necesidades específicas de los ocupantes y generar un plan incluyente; al integrar los sistemas se optimizan los recursos, se obtiene una mejor protección del edificio y, por lo tanto, se resguarda mejor la vida de los ocupantes.
Referencias
- 1 Bukowski, R.; Tubbs, J. Egress Concepts and Design Approaches. SFPE Handbook of Fire Protection Engineering. 2016.
En EHR SAS contamos con la experiencia y excelentes profesionales capacitados para asesorar en el diseño e instalación de protección contra incendios pasiva y activa.
Para mayor información acerca de nuestros servicios por favor póngase en contacto con nosotros, con gusto haremos parte de su proyecto.