Cuartos Eléctricos vs. Rociadores Automáticos
Un análisis de la postura de la NFPA sobre la protección con rociadores automáticos en cuartos eléctricos: qué exige la norma, cuándo permite exceptuarlos y por qué el uso real que se le da al espacio durante la operación del edificio puede invalidar esa excepción.
Escrito por
Lorena Cifuentes
Ingeniera química, máster en ingeniería contra incendios, Departamento de diseño
Coordinación
Edgar Hernando Romero Giraldo
Ingeniero Civil, Gerente General.
En esta oportunidad presentamos la postura de la Asociación Nacional de Protección contra el Fuego (NFPA) frente a la protección de cuartos eléctricos. Este tipo de espacios están dedicados a alojar los equipos eléctricos para la distribución de energía. Están conformados por el espacio de acceso y de trabajo alrededor de todo el equipo eléctrico, que permite su funcionamiento y mantenimiento fácil y seguro. El espacio de trabajo, por su parte, es el área que permite la inspección, ajuste, reparación o mantenimiento mientras el equipo esté energizado (a tensión nominal a tierra de 600 voltios o menos). El espacio dedicado a equipos es el área donde se ubican tableros de distribución, equipos de tableros de distribución, paneles de distribución y centros de control de motores; debe ser igual al ancho y a la profundidad del equipo, y se extiende desde el piso hasta una altura de 1,80 m sobre el equipo o hasta el cielo raso estructural, el que sea menor.
No deben confundirse los cuartos eléctricos con los centros de cómputo. Los centros de cómputo albergan computadores y áreas de soporte, y su función principal es el procesamiento de datos e información sistematizada; su protección suele hacerse con agentes limpios para asegurar la continuidad de las actividades, con base en la NFPA 75 “Norma para la protección de equipos de tecnología”. Los cuartos eléctricos, en cambio, albergan equipos eléctricos básicos para la distribución de energía de un proyecto: centralizan los elementos que hacen posible llevar energía a todas las áreas del edificio, así como los dispositivos que protegen el sistema en caso de incidentes.
Estrictamente hablando, NFPA 13 exime de la instalación de rociadores en cuartos eléctricos siempre que el compartimiento cuente con una resistencia al fuego de 2 horas, únicamente almacene equipos eléctricos y los equipos sean tipo seco o tipo líquido con fluidos clase K listados.
Aunque en la fase de diseño estos requisitos parecen fáciles de cumplir, se debe considerar el uso real que se les da a los cuartos eléctricos durante la ocupación del edificio. Usualmente se utilizan para almacenar productos de mantenimiento como pinturas, aceites, alcoholes o madera, lo que aumenta el riesgo de propagación en caso de incendio.
Por lo anterior, si no se cuenta con una persona disponible para revisar los cuartos de manera periódica y asegurar su buen uso, la mejor alternativa es instalar rociadores en este tipo de compartimientos. Es importante recordar proteger el ducto vertical que comunica los cuartos eléctricos de cada piso, ya sea con un rociador en la parte superior de este o protegiendo los pases de los cuartos al ducto con sellos cortafuego. A pesar de que NFPA 13 impone el uso de rociadores, existe resistencia por parte de los diseñadores de sistemas eléctricos. De acuerdo con la NFPA 70, siempre y cuando las tuberías no traspasen el “espacio eléctrico dedicado”, el uso de rociadores está permitido en las salas de equipos eléctricos. La NFPA 70 también permite reducir la resistencia al fuego del cuarto a una hora si se cuenta con un sistema automático de extinción.
Existen dos motivos principales de preocupación respecto al agua y los sistemas eléctricos: el daño adicional para los equipos y el peligro que representa para los servicios de bomberos. Sin embargo, no existe información documentada que soporte estas preocupaciones. Aun así, si se mantienen reservas frente al uso de rociadores, se puede instalar un sistema de preacción que reduzca el riesgo de descargas falsas o fugas, u optar por sistemas alternativos como agua nebulizada, dióxido de carbono o agentes limpios; estos, sin embargo, acarrean desventajas en precio, contaminación y toxicidad.
Como conclusión, la NFPA establece una postura clara sobre el uso de rociadores automáticos en cuartos eléctricos: la NFPA 13 exige su protección con rociadores, aunque da la oportunidad de obviarlos siempre que se cumplan los requerimientos mencionados. Más allá de lo establecido por la norma, se debe considerar el uso y el mantenimiento que se dará a la edificación durante su ocupación.
Referencias
- 1 National Fire Protection Association. NFPA 70. Código Eléctrico Nacional. Quincy, Massachusetts. 2020. Capítulo 110 y 450.
- 2 National Fire Protection Association. NFPA 13. Norma para la Instalación de Sistema de Rociadores. Quincy, Massachusetts. 2019. Capítulo 9.
- 3 Moncada, J. Protección de cuartos eléctricos en edificios. NFPA Journal en Español.
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